Toyota ganó en casa con una apuesta estratégica en las últimas horas

Toyota celebró este fin de semana en casa. El fabricante japonés se quedó con la victoria en las 6 Horas de Fuji (décima conquista de su historia en Fuji y primera desde 2023) gracias a una apuesta estratégica de última hora que cambió por completo el orden de una carrera que durante casi todo su desarrollo estuvo dominada por Alpine. La victoria fue además la primera de Toyota en esta temporada del WEC, ya que anteriormente había sufrido una retirada tardía en Austin que le costó el triunfo.


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El Toyota TR010 Hybrid Hypercar número 8, tripulado por Ryō Hirakawa, Sébastien Buemi y Brendon Hartley, cruzó primero la línea de meta ante 72.000 espectadores en las tribunas del Fuji Speedway. El Alpine número 36 de Victor Martins finalizó segundo y el BMW M Hybrid V8 número 15 de Dries Vanthoor, Kevin Magnussen y Raffaele Marciello completó el podio.

El número 8 de Toyota había largado desde la octava posición de la grilla, lo que refleja con precisión lo inesperado del resultado final. Los dos prototipos franceses del Alpine Endurance Team, que habían salido desde la primera fila, dominaron las primeras cinco horas con autoridad y encaminaban lo que hubiera sido un doblete histórico para la marca, que además llegaba a Fuji como defensora del título en este circuito (Alpine había ganado aquí en 2025 con Milesi, Habsburg y Chatin).

Sin embargo, un accidente de gran consideración del McLaren LMGT3 número 58 del Garage 59 (del que el piloto Finn Gehrsitz salió ileso) obligó al ingreso del auto de seguridad a falta de una hora para el final. Toyota jugó sus fichas: mientras el resto de la parrilla se dirigía a boxes para cambiar neumáticos y reponer combustible, el equipo japonés optó por no cambiar los neumáticos al número 8 de Hirakawa y repostar solo el combustible estrictamente necesario. La maniobra fue limpia y el auto japonés reingresó a pista en posición de liderato.

La relargada fue el capítulo más tenso de la jornada. Alpine equipó a Martins con neumáticos nuevos en el lado izquierdo, lo que le dio más grip pero lo relegó posiciones. BMW también arriesgó conservando neumáticos usados en Vanthoor. A solo 20 minutos del final, Martins comenzó su remontada y llegó a la cola de Hirakawa con neumáticos más frescos y la lluvia cayendo sobre el trazado. Todo indicaba que el Alpine se iba a imponer, pero el piloto japonés no cedió.

“La reanudación fue realmente complicada, con las condiciones cambiando y con los neumáticos fríos en una pista ligeramente húmeda”, reflexionó Hirakawa. “Tuve suerte de tener un BMW doblado delante porque eso me sirvió de referencia, y tenía al otro BMW justo detrás para bloquear al Alpine. Aun así, la presión fue considerable y las últimas vueltas fueron especialmente tensas. Subir al escalón más alto del podio delante de todos nuestros aficionados fue increíble.”

La victoria tiene consecuencias directas en ambas clasificaciones. Hirakawa, Buemi y Hartley treparon al liderato del campeonato de pilotos con 89 puntos, por encima de sus compañeros del Toyota número 7, pilotado por Conway, Kobayashi y De Vries, que suman 79. En el campeonato de constructores, Toyota amplía su ventaja sobre BMW, cuyo déficit pasó de 5 puntos tras São Paulo a 23 tras Fuji. Ferrari, que había recortado a 26 puntos gracias a su victoria en Austin, cae ahora a 54 unidades de Toyota tras una jornada difícil en Japón.

En LMGT3, el BMW M4 Evo número 32 del equipo WRT con Augusto Farfus, Sean Gelael y Darren Leung cruzó primero la línea, aunque al cierre de esta nota el resultado permanecía bajo investigación por posibles contactos con otros autos, al igual que el tercer clasificado de la categoría. La temporada del FIA WEC continuará con las 6 Horas de Barcelona, del 16 al 18 de octubre.