En una tarde donde el viento soplaba con la misma intensidad que los cambios reglamentarios de esta temporada, Andrea Kimi Antonelli no solo conquistó su segunda victoria consecutiva, sino que grabó su nombre en el granito de la historia al convertirse en el líder del campeonato más joven de todos los tiempos.
Qualy: las Flechas de Plata siguen marcando la referencia
Antonelli logró la pole position, batiendo a George Russell y confirmando que Mercedes ha descifrado el código de las nuevas unidades de potencia. Luego, McLaren empezó a confirmar que la recuperación estaba en el horizonte, ubicando a Oscar Piastri tercero por delante de Charles Leclerc y Lando Norris.
En la zona media, Franco Colapinto sigue batallando con su Alpine, con el que no puede reducir la brecha que tiene con su compañero de equipo Pierre Gasly, que entró en la Q3.
Carrera: Woking encontró algo para las largadas
Los Mercedes patinaron, víctimas de una entrega de torque eléctrico que aún parece errática bajo carga máxima. Esto fue aprovechado por los McLaren de Oscar Piastri y Lando Norris. En un movimiento coordinado que recordó a las épocas doradas de la escudería, ambos “naranjas” devoraron a las flechas de plata antes de llegar a la mítica curva First Corner. Esto acompañado de las Ferrari que ya han demostrado que con su optimización del turbo son las máquinas que mejor largan de la categoría.
El clipping sigue haciendo estragos
La nota dramática del día la protagonizó Oliver Bearman. El británico, que venía recuperando posiciones luego de realizar su parada en boxes, tenía un ritmo superior que su inmediato sucesor, el argentino Franco Colapinto. Esta ventaja, que se hacía más notoria en los puntos cuando el británico desplegaba su potencia adicional, generó que su Haas se saliera de pista y sufriera un impacto lateral de unos 50G. Esto desembocó en la salida del auto de seguridad.
Ayao Komatsu, jefe del equipo Haas, confirmó que el monoplaza sufrió un fenómeno de “clipping” extremo. Al intentar mantener un ritmo elevado para intentar adelantar al piloto de Alpine, el sistema de gestión de energía agotó la batería antes de lo previsto. Como explicó el propio Colapinto tras la carrera, su auto se quedó “sin potencia” de forma repentina en la mitad de la curva. Esto hizo que hubiera una diferencia de unos 45km/h entre ambos bólidos, por lo que el británico no tuvo otra opción que salir de pista para evitar el toque, desestabilizando su auto y dirigiéndose sin control hacia las barreras de protección.
Este incidente pone de relieve el riesgo crítico de 2026: cuando la gestión de la batería falla en un punto de apoyo lateral, el piloto se convierte en un pasajero a merced de la inercia.
Antonelli aprovechó
Tras la salida del safety car, la fortuna y la técnica se alinearon para el joven italiano. Una parada en boxes en el momento preciso le devolvió el liderato que había perdido en la salida. Desde allí, Antonelli fue una máquina de precisión quirúrgica, cruzando la meta con una ventaja de 14 segundos sobre Piastri.
Con este triunfo, Kimi no solo reafirma que su victoria anterior no fue casualidad, sino que desbanca los récords de precocidad de Max Verstappen. El liderato del mundial ahora tiene acento italiano y cara de adolescente, marcando el inicio de una era que parece pertenecerle por derecho propio.
Un mes de pausa obligada
A raíz de los problemas originados por el conflicto bélico en Medio Oriente, la Fórmula 1 definió que los próximos dos grandes premios se suspendieran definitivamente, generando un bache de casi un mes. Por lo tanto, la próxima fecha mundialista se desarrollará el fin de semana del 1 de mayo en Miami.








