El británico de McLaren se impuso en el Hungaroring con una carrera inteligente aprovechando el abandono de Piastri, mientras Antonelli llegó tercero y consolida su liderato antes del receso de verano.
Lando Norris cerró la primera mitad de la temporada 2026 de la manera que nadie esperaba: ganando el Gran Premio de Hungría por primera vez en el año y rompiendo la sequía de victorias de McLaren en una carrera marcada por sanciones, estrategias cambiantes y el abandono del que había sido el gran protagonista de la jornada. Max Verstappen llegó segundo para Red Bull y Kimi Antonelli completó el podio con Mercedes, resultado que le permite al joven italiano extender su ventaja en el campeonato antes del parón de verano.
El fin de semana en el Hungaroring estuvo cargado de incidentes desde el sábado. Lewis Hamilton recibió una penalización de tres puestos en la grilla de salida por obstruir a Oscar Piastri durante la clasificación, cuando el australiano debió abortar su vuelta lanzada para evitar al Ferrari que circulaba lentamente en la trazada ideal. Antonelli también fue sancionado con tres posiciones por no levantar el pie del acelerador ante las banderas amarillas provocadas por un trompo de Verstappen. Ambas penalizaciones reorganizaron la grilla y complicaron los planes de sus equipos de cara al domingo.
En la carrera, Piastri tomó el mando desde temprano y pareció encaminado hacia la victoria, pero el destino le jugó una mala pasada: una falla en la caja de cambios lo obligó a abandonar y provocó un Virtual Safety Car que redibujo la carrera por completo. Norris, su compañero de equipo, aprovechó la ventana para hacer su parada final y regresar a pista en posición de liderato, que ya no abandonó hasta la bandera a cuadros.
Ferrari tuvo un domingo para olvidar. Hamilton, que llegó a ocupar momentáneamente la segunda posición, cometió un error al liberar el limitador de velocidad antes de salir del pitlane durante su última parada, lo que le valió una penalización de cinco segundos en carrera. La sanción fue suficiente para que Leclerc lo superara en la clasificación final, con el británico cayendo al quinto lugar y el monegasco cuarto. El director de Ferrari, Frédéric Vasseur, admitió que el equipo cometió demasiados errores en el día, empezando por las salidas.
Franco Colapinto, por su parte, no tuvo el fin de semana que esperaba. El argentino de Alpine terminó 15° sin haber podido pelear por los puntos en ningún momento, y al cruzar la meta pidió a su equipo revisar el auto porque algo no había funcionado bien durante la carrera.
Con Antonelli consolidando su liderato en el campeonato de pilotos y Mercedes manteniéndose al frente en el de constructores, la Fórmula 1 se toma un respiro hasta el 21 de agosto, cuando regresa en Zandvoort para el Gran Premio de Países Bajos, primera fecha de la segunda mitad de la temporada.











