La compañía con sede en los Países Bajos reveló “Apex Position”, un concepto de manejo que ubica al piloto en una postura inclinada hacia adelante, inspirada en las superbikes, y sumó a dos referentes de la industria a su equipo: Paul Arkesden y Geoff Dowding.
Sanrivatti, la firma de hypercars fundada por el uruguayo Santiago Sánchez Rivero, dio un nuevo paso en el desarrollo de su primer modelo al presentar “Apex Position”, una propuesta de ergonomía que busca replantear por completo la posición de manejo en los autos de ultra alto rendimiento. Se trata del primer gran anuncio técnico de la marca desde que salió del “modo sigiloso” en mayo de este año, cuando se dio a conocer públicamente por primera vez.
La premisa de la compañía, con base en Cleantech Park Arnhem, en los Países Bajos, parte de una pregunta que llevó a Sánchez Rivero a fundar el proyecto: ¿por qué la conexión entre piloto y máquina se siente tan inmediata en una moto deportiva de alto rendimiento, pero suele ser más distante incluso en los autos de mayores prestaciones del mundo? Según explica la empresa, durante décadas el desarrollo de los hypercars se concentró en aumentar la potencia, perfeccionar la aerodinámica y sumar tecnología cada vez más sofisticada, pero un aspecto clave de la experiencia de manejo permaneció prácticamente intacto: la posición del conductor dentro del vehículo.
Una arquitectura pensada desde el cuerpo humano
A diferencia de un hypercar convencional, donde el piloto suele ubicarse detrás del eje delantero en una postura reclinada, la arquitectura de Sanrivatti posiciona al conductor de forma más central dentro del vehículo, con el torso orientado hacia adelante. Este enfoque combina, según la marca, una ergonomía inmersiva, una alineación corporal mejorada, un campo de visión extendido y comandos diseñados en función del movimiento natural del cuerpo humano.
La compañía explica que esta orientación busca fusionar las sensaciones de una superbike con las de un hypercar, generando beneficios concretos en el campo de visión, la precisión para ubicar el auto en pista y una mayor inmersión física durante la conducción. Sanrivatti también adelantó que se encuentra desarrollando tecnologías propias que permitirán al piloto moverse de manera más natural junto con el vehículo, con el objetivo de generar una mayor conciencia del entorno, mejor equilibrio y una conexión más profunda durante la aceleración, el frenado y el paso por curva.



“En una moto de alto rendimiento, piloto y máquina se mueven como uno solo”, señaló Sánchez Rivero en el comunicado de la marca. El fundador remarcó que esa conexión es inmediata, física e instintiva, y que cada movimiento del cuerpo influye directamente en la experiencia, algo que contrasta con lo que ocurre en los autos de alto rendimiento, donde capas de arquitectura, tecnología y convenciones de diseño suelen distanciar al conductor de la máquina. Por eso, dentro de la filosofía de Sanrivatti, la alineación corporal, la visibilidad, la ergonomía y la conciencia física pasan a ser elementos centrales del desarrollo, y no consideraciones secundarias.
El director ejecutivo agregó que, durante décadas, la industria automotriz evolucionó constantemente la máquina, pero rara vez cuestionó la posición del ser humano dentro de ella. Según sus palabras, la pregunta que dio origen a Sanrivatti nunca fue cómo lograr más potencia o más velocidad, sino cómo crear una conexión más profunda entre el piloto y el vehículo.
Dos referentes de la industria se suman al proyecto
Junto con la presentación de Apex Position, Sanrivatti también anunció dos incorporaciones de peso para su equipo. La primera es la de Paul Arkesden, quien se desempeñará como Director Ejecutivo de Alianzas Tecnológicas. Arkesden acumula más de tres décadas de trayectoria en marcas de referencia del segmento de alto desempeño y lujo, entre ellas Singer Vehicle Design y McLaren Automotive. En esta última firma ocupó cargos como Vicepresidente de Ingeniería en Singer, Jefe de Ingeniería en McLaren Special Operations y líder de proyecto del programa del hypercar McLaren P1.


“Lo que me atrajo de Sanrivatti fue la originalidad del pensamiento detrás del proyecto”, afirmó Arkesden, quien remarcó que la industria automotriz se volvió muy eficiente perfeccionando ideas ya establecidas, pero que las oportunidades de explorar perspectivas genuinamente nuevas son mucho más escasas. Según el ejecutivo, la filosofía que impulsa Sánchez Rivero, al poner al ser humano en el centro de la experiencia de manejo, abre oportunidades fascinantes tanto desde el punto de vista de la ingeniería como de la experiencia del usuario.
La segunda incorporación es la de Geoff Dowding, quien se sumó como Asesor Estratégico Comercial para acompañar el desarrollo de largo plazo de la marca. Dowding cuenta con una extensa trayectoria ejecutiva en compañías como Lotus, Bentley, Harley-Davidson y Al Habtoor Motors. “A lo largo de mi carrera he visto muchos proyectos automotrices ambiciosos, pero lo que distingue a Sanrivatti es la claridad de la visión que hay detrás”, sostuvo Dowding, quien remarcó que el equipo no está persiguiendo tendencias ni intentando replicar lo que ya existe, sino una idea genuinamente diferenciada.
Un proyecto con raíces uruguayas y alcance global
Sanrivatti es la marca de hypercars fundada por Santiago Sánchez Rivero, quien creció en Uruguay y se formó en ingeniería automotriz en los Países Bajos para llevar adelante un sueño que persigue desde joven: crear su propia marca de autos. Hoy la compañía opera con un equipo joven e internacional de ingenieros y diseñadores desde su base en Cleantech Park Arnhem.


La firma había salido formalmente del denominado “modo sigiloso” en mayo de este año, cuando presentó por primera vez su proyecto al mundo y confirmó que ya contaba con un prototipo de pruebas funcionando en el mundo real. En aquella primera presentación, Sánchez Rivero ya había adelantado que la ética de la marca se nutre de la ingeniería automotriz de vanguardia, con inspiración directa en el universo de las superbikes.
Con la revelación de Apex Position y la incorporación de Arkesden y Dowding, Sanrivatti consolida un equipo con experiencia en algunas de las firmas más respetadas del sector, mientras avanza en la siguiente etapa de desarrollo de su primer prototipo. La compañía confirmó que en los próximos meses se revelará nueva información sobre el programa.











