Luego de los tests de pretemporada de Baréin, que dejaron más dudas que certezas debido a la incógnita de quién o quiénes escondieron rendimiento en este año de cambios sensibles, Albert Park destapó lo que la realidad tenía para mostrarnos. En Australia, las Fechas de Plata determinaron que fueron los que mejor se acomodaron a las nuevas regulaciones dominando durante todo el fin de semana y cerrando con un 1-2 liderado por George Russell un inicio de temporada que hace mucho no tenían.
Si algo nos enseñó la pretemporada fue a no fiarnos del cronómetro. Charles Leclerc y Ferrari dominaron las hojas de tiempos en Sakhir, marcando un estratosférico 1:31.992 que los colocaba como los favoritos indiscutibles. Mientras tanto, Mercedes se dedicó a acumular kilómetros de forma casi industrial (más de 6.200 km entre test y shakedowns), pero sin asomarse a la cima.
Algunos comentarios mencionaban que esto se relacionaba con el peso de la unidad de potencia de los alemanes. Sin embargo, lo vivido en Melbourne confirmó la sospecha de Max Verstappen en los test: Mercedes estaba guardando pólvora. La consistencia rítmica que mostraron en las simulaciones de carrera en Bahrein se tradujo en Australia en una gestión de neumáticos y energía eléctrica que Ferrari simplemente no pudo replicar bajo presión, algo que se repite en el último tiempo.
La carrera comenzó validando el ritmo de los test: luego de una fallida salida de los Mercedes, que ocuparon la primera línea de salida, Leclerc voló en la salida y tomó el liderato, confirmando que el SF-26 es, probablemente, el coche más rápido en aire limpio. Pero la nueva normativa castiga la rigidez táctica. Ante las neutralizaciones por los abandonos de Hadjar (Red Bull) y Bottas (Cadillac), Ferrari optó por la vía conservadora, manteniendo a Leclerc y a Lewis Hamilton en pista.
Fue aquí donde Mercedes ejecutó el “sorpasso” tecnológico. Aprovecharon el Virtual Safety Car para calzar el compuesto duro, confiando en una recuperación de energía (ERS) que en los test parecía discreta, pero que en carrera resultó ser la más eficiente para sostener el ritmo sin degradar la goma. Russell recuperó el mando y Antonelli, confirmando que su madurez supera sus 19 años, selló un 1-2 que pocos se animaron a predecir.
Algunas menciones adicionales:
- El equipo debutante Cadillac, con su experimentada dupla integrada por Sergio Pérez y Valtteri Bottas, sufrió su primera carrera con un abandono y un magro puesto 16 conseguido por el piloto mexicano.
- En contraposición, Audi logró puntuar con Gabriel Bortoleto, confirmando la confiabilidad y buen ritmo de mitad de pelotón demostrado en los tests.
- Decepcionante actuación de Aston Martin, que sigue luchando con los problemas de su unidad de potencia Honda. El equipo británico no logró completar toda la carrera y la usó como una nueva jornada de tests, haciendo múltiples entradas y salidas a boxes para corregir reglajes y seguir sumando kilómetros.
- Otro que no cumplió con las expectativas fue Oscar Piastri. El piloto local, que largaba en tercera fila, debió abandonar luego de despistarse en la vuelta que lo llevaba hacia la grilla de partida, antes de la vuelta previa.
- El motor Ford que equipó el equipo Red Bull y Racing Bulls demostró ser competitivo pero con fiabilidad cuestionable. Max Verstappen pudo remontar posiciones desde el fondo mientras Isack Hadjar debió abandonar luego de romper esa unidad de potencia.
- Ferrari tiene todo para ser el gran enemigo de los Mercedes, pero el error estratégico al momento de cambiar neumáticos lo condicionó a terminar terceros y cuartos. Mucha tela para cortar en el equipo de ingeniería de pista de los de Maranello
La próxima carrera será el próximo fin de semana cuando la máxima categoría visite China.








