Toyota ha iniciado una transformación profunda en su programa de competición para este año 2026, en particular en el Campeonato Mundial de Resistencia. El icónico equipo que dominó las carreras de resistencia en la última década deja atrás su clásica denominación Toyota Gazoo Racing para competir como Toyota Racing junto al nuevo TR010 Hybrid, la actualización de su Hypercar destinado a recuperar la supremacía en esta disciplina.
Desde 2016 hasta 2025, Toyota compitió en el WEC bajo la bandera de Toyota Gazoo Racing, nombre que se había convertido en sinónimo de fiabilidad, eficiencia y victoria en pruebas largas como las 24 Horas de Le Mans. Sin embargo, a partir de enero de 2026, la filial europea dedicada a la competición, antes conocida como Toyota Gazoo Racing Europe GmbH, fue rebautizada oficialmente como TOYOTA RACING GmbH.
Este cambio pretende separar la marca de competición pura y dura del resto de las actividades deportivas y de desarrollo tecnológico, permitiendo a cada entidad centrarse en su misión específica. Toyota Racing ahora será el núcleo que gestione la participación en campeonatos exigentes como el WEC, la transferencia de tecnología de pista a carretera y el desarrollo de innovación automotriz.
Mientras tanto, Gazoo Racing, recuperando su nombre original histórico, se consolida como una marca independiente dentro del universo Toyota. Esta nueva Gazoo Racing actuará como una firma deportiva de alto rendimiento, con foco en modelos de calle inspirados en la competición, programas en categorías como el WRC (Campeonato Mundial de Rally) y su colaboración cada vez más cercana con el equipo Haas de Fórmula 1 y actividades para clientes en circuitos y rallies con modelos como el GR Yaris Rally2 o el GR Supra GT4.
Un diseño que mira al pasado para conquistar el futuro

El nuevo TR010 Hybrid no es solo una evolución técnica del GR010 Hybrid, también es una declaración estética y filosófica. Uno de los guiños más comentados de este diseño es su inspiración en el legendario Toyota GT‑One, oficialmente TS020, que compitió en las 24 Horas de Le Mans en 1998 y 1999.
El nuevo Toyota TR010 recupera ese lenguaje visual audaz, integrándolo en una plataforma contemporánea: el frontal y los paneles laterales del TR010 evocan las líneas tensas del GT‑One, con recortes y volúmenes diseñados para maximizar el flujo aerodinámico, la eficiencia y el rendimiento en largas distancias.
Este retorno a una estética más “clásica” no es meramente nostálgico: busca reforzar la narrativa de Toyota como fabricante que aprovecha su propia historia para innovar, conectando pasado y presente tanto en la pista como en la mente de los aficionados.











